La osteopatía pediátrica es un tratamiento delicado y seguro que ayuda a los bebés y niños a recuperar el equilibrio, favoreciendo su capacidad natural de autocuración.
Durante el parto pueden producirse compresiones que afectan al cráneo y a la postura del recién nacido.
La intervención osteopática puede acompañar de forma eficaz este proceso, incluso desde las primeras semanas de vida.
Indicada en caso de:
– Plagiocefalia y tortícolitis
– Reflujo, cólicos, estreñimiento
– Problemas de sueño o de succión
– Irritabilidad o hiperactividad